lunes, 14 de febrero de 2011

El segundo hijo prodigio. Mesías mellizo

Engendrar un mesías cuesta.
Porque no hay uno sin dos, uno más uno son siete y tiro porque me toca, os presentamos al hermano pequeño de Hijo prodigio, un poco más corto que su hermano mayor, pero igual de diabólico. Como dijo el demiurgo de una especie asustada, lo prometido es lefa.

Hoy, día de San Valentín, tan propio para crear engendros de hechura admirable como para engendrar admiradores de hechos creables, ve la luz el hermano de aquel, que nace como deconstrucción de sí mismo. Como lo llaman ahora, es un bebé medicamento, clon parcial o, en palabras de la década de los noventa, una remezcla. Sin embargo, la geisha no os quiere molestar con una remezcla cualquiera. Se trata de una versión folktronica, muy pero que muy unplugged, destructiva y dominante, de la tuna original. La galaxia en tres minutos y once segundos.

Llevamos trabajando varias semanas en esta placa, pero el interesante proyecto que ha supuesto la música del cortometraje Competición, que ya está en la final de Notodofilmfest y podéis votar aquí, y el blog de activismo estático Salvando animadoras, amén de otros nuevos proyectos secretísimos de la factoría de Cretino Films, nos han dejado fuera de combate durante un tiempo. Como decía Nietzsche, respondamos a la vida con un rotundo sí y tirémonos por la chorraera (sic.) del eterno retorno.

Sin más dilación, os presentamos la grabación de Mesías mellizo. Ciertos dioses retorcidos nos lo agradecerán:



Como apuntes técnicos, diremos que hemos tenido a bien eliminar todos los sintetizadores, las cuerdas, los teclados, los vientos y las cajas de ritmo, para quedarnos con la esencia, es decir, la guitarra acústica y los kits de batería. Sin embargo, lo hemos metido todo en la batidora y vuelto a ordeñar para dar un resultado muy americana, muy Dylan, muy muy.

La guitarra que grabamos es una Ovation de esas con panza sintética, que suena como debe sonar a través el micro de condensador Roland DR-80C. Los kits de Drum rack de Ableton son British Vintage, con baquetas, y Club Sizzle, con escobillas. Igualitos que los de su hermano. Aparte, hemos añadido un contrabajo multimuestreado tocado sin arco que hace de contrapunto y da peso a la mezcla.

El ángel desdentado.
Hablando de la mezcla, esta es en cierto sentido provisional, pero no podíamos dejar de ofreceros esta romántica tuna en un día como hoy. Se la dedicamos a todos los fans casi incondicionales de la geisha, y especialmente a Minerva, que vive muy de cerca nuestra hiperactividad. En palabras de Chet, "you make me smile with my heart..."
 
Mesías mellizo recorre paisajes típicos de la música pop trufada de folktronica, jazz e incluso de funk. Tampoco deja de ser, a ratos, un blues con querencias punk que juega con el soul. No vamos a excedernos en la teoría. Es mucho mejor escuchar a este profeta falsario que, como su gemelo fraterno, intenta romperle la cara a la vida, a lo convencional, a lo eterno y a lo inmortal. Ya lo dijo aquel. Golpean dos veces.

¿Habrá otra vuelta de tuerca? ¿Les tres bessones? ¿Una voz robótica que le haga justicia? ¿Cuándo veremos audiovisuales? ¿Tiene esto algo que ver con la higiene bucal? ¿Está el mesías mellizo tocado de cuernas de ciervo o de pico de pato? Todas estas preguntas no tienen respuesta, y se pierden por el día de los tiempos como una sanguijuela por la morcilla líquida de otros animales.

Juramos sobre Neuromante que pronto veremos otro vídeo de la geisha de Manchuria. Algo resuena en su cabeza. Nos preguntamos por qué habrá elegido como fondo de pantalla de esta web la portada del primer disco de una conocida banda de Essex. "I'm gonna send him to outa space to find another race..."



Dios salve a la geisha.


miércoles, 12 de enero de 2011

Hijo prodigio

Gestación
Hoy vamos a mostrar uno de los últimos temas originales de la geisha de Manchuria, producido para un vídeo inconcluso del artista conocido como Prodigio, portador de ciertas suculentas imágenes del medio rural, miedo rural o miedo me da. El tema del vídeo aún no está claro. Voy a permitirme el lujo de citar palabras de Prodigio, por supuesto sacadas de contexto, al respecto del desarrollo de la historia:

"¿Qué tal el nacimiento de un nuevo dictador con cabeza de ciervo? Un nuevo ser fruto de una bella mujer que envejece y rejuvenece todo el rato y un campesino que descubre que las cuernas de los ciervos poseen propiedades curativas para la osteoporosis. Es lo primero que se me ha ocurrido. Por supuesto, ella lo viola a él."

Sirva esta cita textual para dar una idea de la naturaleza del proyecto. Siempre he sentido debilidad por los dictadores y, si tienen cabeza de ciervo, esta puede convertirse en adicción. En todo caso, todo será tan bizarro como queramos que sea, y no solo de música vive la geisha.

En principio, la tuna iba a contener una voz en off. El proceso era crear el tema, mandarlo a Prodigio, ver el vídeo y usar un narrador omnisciente. Como veréis, todo se me fue de las manos muy pronto, y el barroquismo maximal destruyó toda posibilidad de una voz (in)humana describiendo la faena. Sí que sí tiene planteamiento, nudo y desenlace, o epílogo primero, y el prólogo vendrá después. El mundo en tres minutos y trece segundos. Hay que escuchar para creer.



Inmersión

Como estaréis notando, esta canción comienza con una guitarra acústica sobre un efecto de distorsión de vinilo. El instrumento Electric de Ableton Live, un emulador de piano eléctrico, hace de comparsa. Por momentos, parece un tema de pop añejo sacado de un discazo que va perdiendo el polvo en cada giro.

Todo esto se trunca con la aparición de la artillería. Tenemos un saxofón procedente de una extensísima biblioteca de muestras de instrumentos acústicos que llevamos como un año organizando con Sampler, también de Live. La fama cuesta. No hay que negar, sin embargo, que el saxo, bien tratado, suena de muerte para no estar grabado en directo.

De la misma biblioteca, hemos añadido un violín que cambia totalmente la modulación del tema. De hecho, hace de guía, o de barquero del inframundo, durante todo nuestro viaje. Ahora recuerda a Space is the place de Sun Ra, con ese mantra de saxofón que machaca el cerebro y lo convierte en media cabeza. El violín le da un aire de naturaleza muerta y perversa, de algo que no debería existir y sin embargo crece en un rincón oscuro, húmedo y frío.

Grueso

Todo eso deja paso a varios acordes muy marcados con la guitarra, bastante rockeros, que acompañan el kit de Drum rack British Vintage de Ableton Live, ejecutado con baquetas. Hablando de percusiones, hemos usado varias en este tema. En baterías acústicas, tenemos, aparte de la anterior, otra con escobillas, el kit Club Sizzle, también de la biblioteca de Live, muy recurrente durante toda la mezcla, más una caja de ritmos, en concreto la mítica Roland TR-808, que aparece a mitad de la tuna y que da un toquecito de break dance para infantes a la operación.

Pero no nos adelantemos. A este delirio en plan Zeppelin sigue un pozo oscuro, terrorífico, marcado por el chelo, el violín que vuelve a modular de forma bizarra y el saxo que sigue con su mantra. Todo este embrollo compite con la percusión acústica, especialmente con el ride, que marca el paso de la perdición sonora.

Orca, un supersinte monofónico gratuito

Hace tiempo que estaréis notando un bajo sintético. Se trata de una onda de diente de sierra procedente del sintetizador analógico virtual Analog, al que vuelve a acompañar la acústica, con cierto tremolo picking tropicalista. Pronto el violín vuelve a cambiar el paisaje, acompañado por fxpansion Orca (un maravilloso sinte monofónico gratis total que no me canso de escuchar ni de ver), que viene a ser un homenaje al mítico Yeke Yeke, y que notaréis sobre todo en el minuto uno, segundo diecinueve.

A la rapsodia ochentera sintética sigue un momento de lo más punk, con una trompeta skatalítica y un rimo trepidante. Justo antes, hemos lanzado otro mantra de saxofón, que extrañamente ejecutamos a medio tiempo durante ese pequeño mundo ska, y que vuelve a recuperar su fraseo normal justo cuando el tema recobra la calma. El doble de lento y el doble de rápido. Mitad doble.

Ese es el momento en el que la caja de ritmos Roland TR-808 hace su entrada junto a un ritmo funk de guitarra, por supuesto, acústica, y el saxo que sigue a lo suyo, para luego recuperar el mantra del principio del tema.


Conclusión

Hasta ahí, el nudo. El desenlace, los últimos cuarenta y siete segundos de esta tuna, tiene su aquel. No quiero extenderme (más) en los vericuetos técnicos, pero daré pistas sobre el estilo. Hay morriconismo trompetero de spaghetti western, sintetizadores viciados, momentos Barrio Sésamo, cuerdas desquiciadas que pervierten a los jóvenes sintes, timbales de orquesta que provocan un clímax para todos los públicos, una pequeña cita de Smells Like Teen Spirit con la batería (cómo me gusta citar la letra y la música de esa canción), armónicos y extrañas sonoridades de guitarra acústica...

Lo dicho, el universo en tres minutos y trece segundos. Lo propio para el nacimiento de un nuevo y falsario mesías. En todo caso, muy apropiado para los incondicionales del sonido ecléctico de la geisha.


Luis Ramos,
crítico trasnochado y lleno de ira del supersonido de la geisha de Manchuria.


PS: Para el que haya disfrutado de los entresijos de Hijo prodigio, la geisha lleva un tiempo preparando una versión folktrónica en plan barbuda. Pronto, el Mesías mellizo verá la luz.


martes, 11 de enero de 2011

rapistA al tempo de la calle. Manifestación de Anonymous del 8 de enero en Málaga

Hoy os presentamos un viejo tema de la geisha, rapistA, que hemos tenido a bien de compartir con los blogueros disfrazados de reporteros de calle de Salvando animadoras. Hace tiempo que montamos este tema. De hecho, es el primero desarrollado por la geisha en Ableton Live.

Tiene dos pistas de bajo. Una de ellas es un bajo eléctrico sin marca cuya señal grabamos por inyección directa, apaciguamos con un compresor y automatizamos con una puerta, que deja pasar todo de vez en cuando, y otras veces una parte, a discreción del umbral, controlado por la geisha. La otra pista es un bajo sintético que podemos escuchar en las horas más bajas de la primera.

El ritmo de batería está programado en el viejo sampler de percusión Impulse, de Ableton, pero con cierto truco. En otra pista hemos insertado un ritmo que montamos con un editor de muestras muy rico en sub-bajos y scratches, que mezclamos y alternamos con el anterior mediante el crossfader. Muy cuco, ¿verdad? Todo esto hace que el tempo, unos 73.5 bpm, se haga muchísimo más brutal, con todos esos breaks y bombas subsónicas incontrolables. Otra vez, Chaos Reigns (Charo reina). Para ser sinceros, experimentamos durante un buen rato y seleccionamos los grandes éxitos.

Sobre esta base, construimos la pista de guitarra. Grabamos dos. Una de ellas, la primera en aparecer, tiene el afro funk, con muchos armónicos y retrasos, muy perezosa ella, recordando los tiempos en los que cierto componente de la banda militó en Funky Salami. La otra, sucia y grave, aparece más adelante durante el tema, y da a rapistA el modo pantanoso que se merece. No hay que olvidar los noventa.

Pero rapistA no sería lo mismo sin dos elementos que la hacen única. El primero es un piano un poco ambient y algo tropicalista, con multitud de notas repetidas, que introdujimos en el tema mediante un preset de Simpler, Piano for airports, en homenaje al disco de Brian Eno. Este piano aparece y desaparece a lo largo de la canción, como una inquietante corriente subterránea. Tiene cierta carga de reverb, efecto en el que no se prodiga demasiado la geisha en otras ocasiones.

El segundo es un sonido de campana que disfruta de los honores de un delay ping pong y del efecto de Ableton Beat repeat. Estos dos módulos de repetición, que se mezclan, se turnan, aparecen y desaparecen, dan a rapistA un efecto hipnótico, una pompa y circunstancia muy propia de los peinados más rococós de la susodicha artista venida del Noreste de China.

Cardado al poder, movimiento pelo Panthène (o pantano) y máscara de carnaval aparte, la geisha ha cedido el tema para hacer de banda sonora de un vídeo de agitprop de la página Salvando animadoras. El montaje incluye el sonido de ambiente de la manifestación que convocó Anonymous en Málaga el día 8 de enero de 2011 contra la Ley Sinde y el arresto de Julian Assange. Además, la canción está adaptada a la duración del pequeño documental. Aconsejamos el visionado de este documento impagable, aunque vamos a enlazar el original de hace cinco años más abajo para los puristas. Por ahora, el vídeo. Fight the power!




Como hemos dicho, un acto memorable para todos. Esto de Anonymous tiene una pinta como de lo más anglosajona, o quizá norteamericana. ("Nosotros, el pueblo...") En cierto sentido, es como un Tea Party a la inversa, en lo que tiene de movimiento social, de política a pie de turba, de pulso de la calle, o quizá de voluntad popular contra el siniestro gobierno de turno que ejerce la "tiranía de los hombres malos" (otra vez citamos a Jules) contra nosotros, el pueblo.

Bien, basta ya de reflexiones sobre Anonymous, el FBI, Deutsche Bank, Interpol o Scotland Yard. Este es un blog de música, y a la música debemos ceñirnos. Os presentamos la versión muy original de rapistA, sin cortes, sin vídeo, despojada de todo el contenido añadido para esta ocasión. Disfrutad.



Nada más, por hoy.



Viva el mal. Viva el gasto militar. Construiré un misil casero y me lo pondré de sombrero.


martes, 27 de julio de 2010

Mister Hunterlina

De los archivos de la geisha de Manchuria. Junio de 2010:

Saludos, adalides de la querencia por las cosas buenas de la vida, tales como el chuletón al punto o la geisha de Manchuria.

Aserrín, aserrán, los maderos de San Juan... A vueltas con el solsticio new age y los vídeos musicales, os presento la canción del verano, ahí es menos. Sé que muchos van ofrecer resistencia al plato que propongo hoy, pero quiero que entiendan que todo es todo, parafraseando a Felipe G. Márquez con su acento inventado incluido, la misma mierda.

Todo ocurrió en un periodo de diez años. Allá por 2004, Ramón Luis Ayala Rodríguez, también conocido como Daddy Yankee, dio a luz su álbum Barrio Fino, cuyo quinto corte, Gasolina, dio varias veces la vuelta al mundo con un género ya trillado en la apacible y violenta Centroamérica que nos pilló inocentes en Europa occidental. El reggaeton, suerte de dancehall (reggae para bailar) en español con un baile tan obsceno como el del dancehall original, empezó a colarse en los Puertomarinas y Banuses-Bananas del mundo, así como en los altavoces externos de todos los coches tuneados de nuestros queridos gremlins autóctonos. De ahí el prejuicio, y también la medicina (medecina diría un amigo mío, muy lumpen él, muy, pero que muy sic.)

Seis años antes, la hipermusa de Reikiavik Björk estaba cansada (la princesa está triste de su boca de fresa), y quiso hacer un receso en su linda carrera. Sin embargo, un ataque de justicia social (un fantasma recorre Europa...) le hizo recapacitar y, por no despedir a sus probes trabajadores, se puso a construir Hunter: percusiones sintéticas analógicas, dos acordes flamenquitos y un puente simplemente incontestable. Creo que hubo cruce con un tal Raimundo Amador, aunque conocéis mi memoria gruyere.

Cuatro años antes, el grupo de amigos de la tristeza Portishead y su triste cantante, que luego alumbró en un plano metafísico a la pobre Meredith Grey y a sus problemas intestinales con el doctor Macizo, nos enseñaron Dummy, un disco sin parangón en la escena trip-hopera. Nada de Massive Attack y sus samples de Mantronix con aires de Madonna indie. Ellos eran blancos, pero lo veían todo muy negro. El primer melocotonazo de este LP era Mysterons, con su mítico "Did you really waaaaant..." Por cierto, los Mysterons han resultado ser unos terribles ladrones de cuerpos de una serie inglesa de ciencia ficción. (Esto de Internet no tiene cura.)

Basta de historia banal del filo del siglo XXI. Vamos a demostrar que estas tres canciones son una sola, como Dios, que es uno y trino, cual pajarillo. La geisha de Manchuria, ese doctor Mengele de la música y el vídeo casero, os presenta a Mister Hunterlina, hijo prodigioso (por cierto, Quo Vadis, Prodigius) engendrado por Mysterons, Hunter y Gasolina, trío propio de una peli de Nacho Vidal, aunque con el final más feliz: la familia tradicional, occidental y cristiana. ¿No es mono? No, es el señol Hunterlina, su brother. Dicen que es medio dios, medio cucaracha, lo que llega a sonar medio reiterativo en ciertos círculos iniciáticos.

Ojo con Mr Hunterlina. Dicen que fue visto en los montes de Málaga buscando el paraíso de Henry, bailoteando una versión muy estilo Luis Cobos (o Ricky Ramírez) de una famosa tuna de un grupo flamenco (belga u holandés, errante, que no gitano) de los noventa. Esta versión requetesinfónica se encuentra en los créditos finales del vídeo.

Sin más, os presento al señorito Hunterlina, matraca de caníbales y azote de infantes de España, dios de la venganza y prueba viva de la lujuria veraniega. Bailad, malditos:




¿Qué? ¿Os entona para la moraga barbequista? ¿Oléis las sardinitas? ¿O sois de ésos que huelen en estado sólido? De cualquier modo, poned esta tuna a los pies de vuestros hijos, familiares, vecinos y enemigos. Disfrutad del bandolerismo reguetonero, eso sí, convenientemente edulcorado con los explosivamente contenidos géiseres y con los lamentos de la campiña britán(ica). Por cierto, España parece ir ganando. Haced esto en conmemoración mía.


luis r,
mesías de cámara con barba y sobrevalorado de la geisha de Manchuria.


PS: Para los menos peritos en cultura gafapasta de los noventa que deseen ideas refritas con tomatito, ahí van las partes del todo:





My Favorite Things

Del archivo de la geisha de Manchuria. Febrero de 2010.


Queridas amigas, queridos amigos y queridas familias,


Vuelvo a molestaros el día después de una fiesta de guardar, a saber, domingo, año nuevo chino, carnavales, día de Chet Baker, su Funny Valentine y de un sinfín de marcianas actividades offline.


La geisha de Manchuria se complace en presentar la versión definitiva de My Favorite Things, un tema tan bueno que da miedito. Richard Rodgers y Oscar Hammerstein II lo compusieron para el musical The Sound of Music, luego adaptado al cinéma con la coqueta Julie Andrews. Aparte de la entrañable Lina Morgan anglosajona, innumerables artistas han cantado sus alabanzas.


Sé que Coltrane puede ser un dios en ciertos ambientes (al menos era un hombre religioso). Sin embargo, quizá nos creó a su imagen y semejanza y algunos de los miembros de La geisha de Manchuria hemos comprendido, asimilado y, cómo no, regurgitado por lo menos una mínima parte de esta tuna para mayor gloria de Fraulein Maria, de sus pequeños bastardos y de su bigotudo y rebelde semental austrohúngaro.


También tengo indicios de que este vídeo puede atentar contra los cimientos de vuestros sólidos principios y convicciones, mermando vuestras defensas y  haciendo que caigáis en el nihilismo y la orfandad moral. En tal caso, nos veremos en algún infierno físico o mental. En caso contrario, saludad a Judas de mi parte, y decidle que hay unas corbatas excelentes en Adolfo Domínguez (un tío fetén) por sólo treinta monedas, segundas rebajas del tercer día. Mel Gibson os lo agradecerá.


Si os pasa como a mí y hace rato que habéis dejado de prestar atención, podéis pulsar la tecla y disfrutar del pequeño caos que os tengo preparado.


My Favorite Things




Sin mucho más que deciros, me retiro a mis cuarteles de invierno en los Cárpatos. Go East!!!!


luis r,
la tristeza de Moldavia de la geisha de Manchuria.


PS:  Para los amantes del cantatú, la letra está en la descripción de la derecha. La primera estrofa se canta dos veces y he omitido la estrofa de "when the dog bites..." Hay que pensar en los niños.


PS2: Si mandáis este post a todos vuestros contactos, no tendré que llamar a Esperanza Aguirre.


PSP: La grafía americana favorite se debe al origen del tema. Sé que os disgusta y a mí también, pero hay que ser rigurosos.


PS3: Para los que deseaban con fervor nuevas entregas, he de decir que no he estado de brazos cruzados. La música de cierto corto me ha copado durante un año, amén de algunas canciones inéditas de mi padre, el gran Adolfo Ramos. Ya os importunaré con los resultados.


lunes, 26 de julio de 2010

Billie Rocks

Del archivo de la geisha de Manchuria. Julio de 2008.


La época estival evoca castillos de arena, atascos, niños corriendo, dietas draconianas, machetes y martillos feriantes, extraños mejunjes corporales, estrenos de pesadilla, colchonetas, gafas de sol, alcohol por un tubo, ombligos al aire y Corrupción en Miami, amén de CSI Miami o los Miami.


Ajeno a este erótico paisaje, os vuelvo a molestar dispuesto a cimentar los socavones de la civilización, o al menos de ciertos iconos pop, o de la música tal y como la conocemos, o de la casa del primer cerdito, dando paso al amanecer de un nuevo imperio del mal, patatín, patatán.


Al ajo. El segundo vídeo de la geisha de Manchuria es un megamix (ahora se llaman mash-up) audiovisual de dos conocidos himnos para sendas inflexiones sin par del continuo espacio-tiempo. Marchando:


Billie Rocks


Quizás hayáis podido entrever, de espaldas, al padre de Laura Palmer. Puede que estéis pensando sin querer en Tyler Durden, u os sorprendáis tarareando por Kraftwerk. O bien por Amy Winehouse y su ubicuo politono.


Sea como fuere, dentro de cada uno de vosotros vuelve la eterna lucha entre el bien y el mal, el zombie y el robot, la belleza y el desasosiego, Michael Jackson y Robocop. Regurgitadla, mascad el fracaso y tragadlo de nuevo. Soñad con Prince mirándose en Bo Diddley disfrazado de Isaac Hayes, o con lo que podáis.


Dios salve a la geisha.


luis r,
códec desfasado de la geisha de Manchuria